El primer paso para ser un líder es ser capaz de autoliderarse

December 13, 2021

Vivir en una sociedad en constante cambio nos enfrenta al reto de tener que aprender constantemente para reducir la brecha entre las habilidades que posemos y las que necesitamos.

Como explicábamos en el artículo anterior, de esta serie sobre liderazgo qué vamos a ir compartiendo con vosotros, una persona con vocación de líder debe hacer una reflexión que le permita saber cuáles son sus fortalezas y que capacidades necesita aprender. Un buen primer paso es empezar por analizarlas enfocadas a ser capaz de autoliderarse.  

Si un líder es aquel capaz de influir en los demás, podemos definir el autoliderazgo como la capacidad de influir de manera consciente e intencionada sobre nuestros propios pensamientos para lograr alcanzar las metas que nos hemos propuesto. No olvidemos que nuestros pensamientos

son quienes dictan nuestras emociones que son la base de nuestras acciones.

Para autoliderarnos tenemos que hacer un proceso que en Amagi estructuramos en cuatro pasos:

1.- Descubrir cuál es nuestro perfil de liderazgo personal y profesional. Partiendo del análisis de 12 situaciones clave de management hacemos un diagnóstico para, a partir de aquí, impulsar tus fortalezas, definir tus áreas de mejora y tus palancas de crecimiento, y crear un plan de acción a tu medida con nuevos hábitos que te permitan conseguir tus objetivos de forma más eficaz.

2.- Explorar cuál es tu propósito, tu misión en la vida para equilibrar lo que eres con lo que haces y saber qué te motiva para conseguirlo.

3.- Identificar quienes son tus saboteadores, qué mensajes interiores te bloquean y cuáles son tus creencias limitantes porque te conviertes en lo que crees. Trabajar sobre ellos y ayudar a extraer el mensaje positivo de esa conciencia interior.

4.- Conocer cuáles son tus valores los que guían tus acciones: positivos o potencialmente limitantes y trabajar sobre ellos porque los valores son la brújula de nuestras decisiones.

Ser capaz de autoliderarse es importante para ti mismo, porque tus éxitos dependen de tus pensamientos, emociones y acciones. Para tu compañía, porque la cultura de la empresa es el reflejo fiel del liderazgo de cada persona y, para la sociedad en general, porque esta avanza a la velocidad del autoliderazgo individual y de la visión sistémica de nuestras interrelaciones.

¿Eres capaz de autoliderarte? A ser tu propio líder también se aprende